
El 4 de septiembre de 2026, el Seattle Times y Newsday demandaron a OpenAI y Microsoft ante un tribunal federal de Nueva York por infracción de sus derechos de autor. No es la primera demanda de este tipo ni será la última: desde 2023, una ola de litigios sobre el entrenamiento de la IA generativa crece a ambos lados del Atlántico. Para una pyme que usa ChatGPT, Copilot o Gemini a diario, esta noticia legal no es un detalle lejano: afecta directamente las cláusulas de sus contratos de software y la fiabilidad de los contenidos que produce.
En resumen
- El Seattle Times y Newsday demandaron a OpenAI y Microsoft el 4 de septiembre de 2026 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, por el uso no autorizado de sus artículos para entrenar ChatGPT, Copilot y Bing.
- Esta demanda se suma a la del New York Times (diciembre de 2023) y a la de Richner Communications, que agrupa a unos 400 periódicos locales estadounidenses en una demanda presentada el 24 de junio de 2026.
- En Europa, un tribunal de Múnich determinó en noviembre de 2025 que memorizar letras de canciones en los parámetros de un modelo constituye una reproducción; el Tribunal de Justicia de la UE examina desde marzo de 2026 su primera cuestión prejudicial sobre el tema (asunto Like Company contra Google).
- En Francia, la Alianza de la Prensa de Información General (Apig) presentó una denuncia ante la autoridad de competencia el 11 de agosto de 2026 contra los resúmenes de IA de Google, y el Senado votó por unanimidad, el 8 de abril de 2026, invertir la carga de la prueba a favor de los titulares de derechos.
- Las cláusulas de indemnización que ofrecen Microsoft, Google Cloud, OpenAI o AWS existen, pero siguen condicionadas a un uso estricto de los filtros del proveedor: no cubren todo, ni de forma automática.
La nueva demanda contra OpenAI y Microsoft
En su demanda presentada el 4 de septiembre de 2026 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, el Seattle Times y Newsday acusan a OpenAI y Microsoft de haber extraído el contenido de sus sitios web, incluidos artículos de pago, para integrarlo en los conjuntos de datos de entrenamiento de ChatGPT, Copilot y las funciones de IA de Bing. Ambos medios afirman que estas IA pueden reproducir o parafrasear de forma muy cercana sus artículos, y citan una caída del 47 % en el tráfico de referencia hacia editores medianos, registrada en diciembre de 2025.
El director ejecutivo del Seattle Times, Alan Fisco, declaró: "creemos firmemente que debemos defender nuestro contenido, que nos cuesta millones de dólares al año producir, de ser usado sin nuestro consentimiento ni compensación". Microsoft respondió que estaba "sorprendido" por la acción legal y se mostró abierto al diálogo; OpenAI mantiene que sus modelos se entrenan con datos disponibles públicamente y que su práctica se basa en el fair use estadounidense.
Este caso prolonga una línea de litigios ya larga: el New York Times abrió el camino en diciembre de 2023 contra los mismos dos demandados, con los mismos argumentos de fair use. Más recientemente, una demanda colectiva llamada Richner Communications, presentada el 24 de junio de 2026 ante el mismo tribunal, agrupa a casi 400 periódicos locales de 33 estados de EE. UU.
Diciembre de 2023
El New York Times abre el camino
11 de noviembre de 2025
Fallo del tribunal de Múnich (GEMA c. OpenAI)
8 de abril de 2026
El Senado francés vota
24 de junio de 2026
Demanda Richner Communications
11 de agosto de 2026
Apig denuncia en Francia
4 de septiembre de 2026
Seattle Times y Newsday
Y en Europa: una batalla legal que se perfila
El tema no es solo estadounidense. En Alemania, la entidad de gestión de derechos musicales GEMA obtuvo en Múnich, el 11 de noviembre de 2025, un fallo que distingue claramente dos momentos: el entrenamiento de un modelo (donde pueden aplicarse excepciones legales) y la generación de contenido por el modelo (donde esas excepciones ya no aplican). El tribunal determinó que memorizar letras de canciones en los parámetros ya constituye una reproducción.
A nivel de la Unión Europea, el Tribunal de Justicia examina desde marzo de 2026 su primera cuestión prejudicial sobre derechos de autor e IA generativa, en el asunto Like Company contra Google (C-250/25), argumentado ante el pleno del tribunal el 10 de marzo de 2026. Los jueces deben decidir si el entrenamiento de un modelo constituye una reproducción según el derecho de autor, si aplican las excepciones de minería de textos y datos, y si un resumen generado por IA equivale a una comunicación al público. El fallo aún no se ha emitido, pero su resultado afectará directamente a toda empresa europea que use herramientas de IA: fijará el marco de responsabilidad para los próximos años.
En Francia, el terreno también se prepara en el plano legislativo y de competencia. El 8 de abril de 2026, el Senado aprobó por unanimidad una ley que invierte la carga de la prueba a favor de los titulares de derechos: cuando existen indicios que hacen plausible el uso de una obra protegida por un sistema de IA, corresponde al operador demostrar lo contrario. Unos meses después, el 22 de julio de 2026, Google activó en Francia sus resúmenes generados por IA (AI Overviews y AI Mode) en los resultados de búsqueda. Apig, que representa a casi 300 diarios franceses, presentó una denuncia ante la autoridad de competencia el 11 de agosto de 2026, argumentando que estos resúmenes captan tráfico y valor de los editores de prensa sin negociación ni compensación, en virtud de los derechos conexos (artículos L. 218-1 a L. 218-5 del código de propiedad intelectual francés). Cabe recordar que en marzo de 2024, Google ya había sido multado con 250 millones de euros en Francia por incumplir sus compromisos sobre esos mismos derechos conexos.
Qué cambia esto en la práctica para una pyme
Una pyme casi nunca será parte de estas demandas. Pero sí es cliente de las empresas que lo son: OpenAI, Microsoft, Google. De ahí se derivan tres consecuencias prácticas.
Primero, las cláusulas de indemnización. Desde finales de 2023, Microsoft, Google Cloud, OpenAI y AWS ofrecen garantías pensadas para cubrir a sus clientes empresariales en caso de demanda por infracción ligada a las salidas de su IA. En la práctica, estos compromisos siguen siendo condicionales: a menudo exigen usar los filtros de seguridad del proveedor exactamente como se especifica, evolucionan a medida que se descubren nuevos contenidos problemáticos, y ninguno de los grandes proveedores ha detallado públicamente cómo funcionarían ante un litigio real.
Segundo, el riesgo de reproducción involuntaria. Un modelo que ha memorizado un fragmento protegido puede, en casos raros, devolverlo casi idéntico. Para una pyme que publica contenido generado por IA (entradas de blog, descripciones de producto, materiales de marketing), esto crea un riesgo reputacional y legal si ese contenido resulta ser una copia disimulada de una obra ajena.
Tercero, la propia incertidumbre regulatoria. Mientras el TJUE no resuelva el caso Like Company, y mientras las demandas estadounidenses sigan sin resolverse, las reglas del juego pueden seguir cambiando. Una pyme prudente documenta sus usos y se mantiene atenta, en lugar de considerar el tema cerrado de forma definitiva.
Sin vigilancia contractual
Contrato firmado sin leer la cláusula de propiedad intelectual. Contenido generado por IA publicado tal cual, sin revisión humana. Sin registro de los usos de IA en caso de auditoría o reclamación.
Con vigilancia contractual
Cláusula de indemnización identificada y sus condiciones de uso respetadas. Revisión humana sistemática antes de publicar contenido generado por IA. Registro interno de las herramientas de IA usadas y su finalidad.
Para recordar
Una pyme no necesita un abogado especializado en derechos de autor para protegerse. Tres hábitos bastan: leer la cláusula de indemnización de su contrato de IA, hacer revisar por una persona todo contenido generado antes de publicarlo externamente, y guardar un registro escrito de las herramientas usadas para cada uso sensible.
Preguntas frecuentes
¿Puede mi pyme ser demandada si un contenido generado por IA reproduce una obra protegida?
El riesgo legal directo recae sobre todo en el proveedor del modelo (OpenAI, Microsoft, Google), no en el usuario final. Pero si su empresa publica ese contenido bajo su propio nombre, asume responsabilidad editorial, independientemente de la herramienta usada para producirlo.
¿Las cláusulas de indemnización de los proveedores de IA protegen realmente a mi pyme?
Parcialmente. Microsoft, Google Cloud, OpenAI y AWS ofrecen garantías desde 2023, pero están condicionadas al uso estricto de sus filtros de seguridad y nunca se han detallado públicamente para un litigio real. Hay que leer las condiciones precisas del contrato, no solo el anuncio comercial.
¿Qué cambiará el fallo esperado del TJUE en el caso Like Company contra Google?
Esta cuestión prejudicial, argumentada el 10 de marzo de 2026, debe aclarar si el entrenamiento de un modelo constituye una reproducción según el derecho de autor europeo. El fallo fijará un marco de referencia para toda la Unión Europea, con un efecto directo sobre los contratos de los proveedores de IA que operan en Francia.
¿Deben las pymes dejar de usar ChatGPT, Copilot o Gemini mientras estas demandas siguen pendientes?
No. Ningún fallo hasta la fecha prohíbe a las empresas clientes usar estas herramientas. La buena práctica es documentar el uso, hacer revisar el contenido publicado y seguir la evolución de las cláusulas contractuales, en lugar de renunciar a herramientas que ya son de uso corriente.
Para profundizar en las obligaciones legales que enmarcan el uso de la IA en la empresa, consulte nuestra guía sobre la AI Act europea o descubra cómo otras empresas estructuran su uso de la IA en nuestros casos de éxito de clientes.


